Protege tu bici con el manillandado

La idea es del estudiante de diseño Jaryn Miller, y consiste en que los extremos del manillar puedan desmontarse y utilizarse como candado de la bici, de manera que si se lo cargan para robarla no puedan ir montados en ella tan ricamente. Eso sí, siempre que el ladrón no sea un monociclista que no necesite manillar o que lleve su propio manillar consigo.

Con este sistema se bloquea la rueda delantera y el cuadro, pero para la rueda trasera utiliza otro cierre compacto que se sujeta al cuadro y que también sirve para bloquear el sillín.

Está claro que si un ladrón tiene que elegir posiblemente buscará otra víctima, pero claro, lo mismo la frustración provocada por esta bici le hace ensañarse con ella y aunque no la robe la deje hecha un cristo.

¿Cuál es entonces el sistema definitivo para evitar robos? ¿Bicis plegables que lleves siempre contigo? ¿Invocar un perro del infierno para que se quede siempre a su lado? ¿Camuflaje a lo Predator? ¿Bicicletas electrificadas enchufándolas a las farolas? Cuéntale tu idea a Gizmodo.— Dani Burón [FastCo Design]