El teletrabajo puede generar ahorros de unos 7.500 euros en salarios anuales

Además de aumentar la productividad de los empleados, supone un ahorro económico y ayuda a conciliar la vida personal con la profesional. El progreso tecnológico es su mejor baza, pero también existen riesgos asociados.

El cloud computing y sus oportunidades

No importa tanto desde dónde, más bien interesa lo que hagas. El nuevo paradigma laboral y la creciente implementación de las nuevas tecnologías contribuyen, de forma directa, en la manera de trabajar en la actualidad. Disponer de unos empleados flexibles conlleva cambios en el método de gestión. Muchos trabajadores apuestan por evaluar su rendimiento en función de la calidad de las tareas que desempeñan, no por el número de horas trabajadas. Así, los directores se verán obligados a encontrar nuevos métodos de calificar a sus plantillas y de interactuar con ellas; a través, por ejemplo, de herramientas como la mensajería instantánea.

Los departamentos de sistemas de información deben respaldar otro entorno informático paralelo, en el que los empleados elaboren sus propios foros y estructuras laborales que les permitan colaborar de una manera más eficaz. Para ello, incorporan herramientas nuevas e innovadoras con un objetivo claro: controlar la productividad y rendimiento de los teletrabajadores, además de reducir costes. El cloud computing, modelo para prestar servicios de negocio y tecnología a través de Internet, sería un buen ejemplo de ello.

Al mismo tiempo, las empresas consideran que cuanto mayor sea la flexibilidad laboral, mayor será la motivación de sus trabajadores. Expertos de CSC, (http://www.csc.com/es) uno de los líderes mundiales como proveedor tecnológico de soluciones empresariales y servicios, creen que el teletrabajo  puede generar ahorros de unos 7.500 euros en salarios anuales. Sunil Bhargava, responsable mundial de la compañía para servicios de hosting y cloud computing, confiesa que “tener acceso a soluciones de software, según demanda, permite a las empresas reaccionar a las exigencias de un entorno laboral moderno, donde los cambios se producen con rapidez”.

Los empleados que trabajan desde fuera de la oficina tienen nuevas necesidades que satisfacer, lo que acarrea una obligatoria evolución de la infraestructura de redes. Las empresas están ante retos insólitos. Conseguir la máxima flexibilidad y productividad del conjunto de los trabajadores será una auténtica garantía de éxito para desenvolverse con soltura en el entorno que, seguramente, suceda a la actual crisis financiera.