El pasado y presente de la mujer trabajadora

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Hoy se celebra el centenario del día Internacional de la Mujer Trabajadora. Fue en 1911, cuando por primera vez se celebró en Austria, Dinamarca, Alemania y Suiza, con motivo de la reunión de la Internacional Socialista.

Son múltiples los organismos que elaboran marcos legislativos a favor de los derechos y la participación de la mujer en las esferas político-económicas. Si bien se han dado muchos pasos para intentar disminuir y erradicar la discriminación por sexo, aún queda mucho por hacer.

Cabe nombrar la historia del sufragio femenino como ejemplo de la evolución hacia la igualdad y la no discriminación. Y es que el derecho al voto es una de las acciones más evidentes de libertad de expresión. Su prohibición ha sido la forma de condenar al ostracismo a una gran parte de la población hasta hace muy poco.

La historia del sufragio femenino comienza accidentalmente en Nueva Jersey en 1776. Una norma que versaba sobre el derecho a voto de las “personas” en lugar de “hombres” permitió, accidentalmente, el sufragio universal.

Un siglo más tarde se redactaban leyes que permitían el sufragio femenino con restricciones. Hoy en día este derecho sido reconocido a las mujeres recientemente en algunos países como Afganistán en 2003 o Kuwait en 2005.

Han pasado ya 100 años desde la primera reivindicación del día de la mujer. Se hizo con mítines a los que asistieron más de 1 millón de mujeres y hombres. En estos se pedía además del derecho de voto, la posibilidad de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

Las reclamaciones de hoy en día no distan mucho de las formuladas hace un siglo. Actualmente la tasa de ocupación de las mujeres en el mercado laboral es un 15% inferior a la de los hombres, según datos facilitados por UGT y recogidos por Europa Press.

El paro también es superior entre las mujeres, a pesar de que representan un 59% de los titulados universitarios. El “sexismo social” de la mano de la desigualdad, provoca que las féminas tengan que soportar contratos de peor calidad.

Parece necesario buscar vías alternativas para cambiar el entorno. Internet, por su pluralidad y omnipresencia puede ser el impulsor de la presencia femenina. Según un reciente estudio elaborado por Viadeo, las mujeres han sabido aprovecharse más de las redes sociales para promocionarse profesionalmente.

El camino hacia la igualdad empresarial parece ir afianzándose. Más de la mitad de los encuestados por Yahoo! está convencido de que el sexo no es un factor determinante a la hora de convertirse en directivo. Sólo un 15% considera que los hombres están mejor valorados en las altas esferas debido a su mejor preparación.

A pesar de que se han vertido grandes esfuerzos por impulsar la política de conciliación a través de organismos como la Unión Europea, queda un largo camino por andar lejos de normas o instituciones, y que tiene que ver con la reflexión y concienciación.

*¿Quién es la mujer más influyente del sector TIC en España? Véalo en estiloSN

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