Cómo saber si tu experto en social media lo es de verdad

El mundo de las redes sociales es basante nuevo y está lleno de vendedores de humo. Cómo evitar que te engañen.

Montas una startup, las cosas van bien y llega la hora de ampliar el equipo. Sabes que necesitas a alguien que sepa de redes sociales y que pueda crear una estrategia de social media buena, algo que vaya más allá de lo que tú podrías hacer solo con un poco de sentido común. Pones una oferta de trabajo y llueven los curriculums: todo el mundo parece ser un experto en social media estos días.

Tras las entrevistas, seleccionas a tu candidato. Parece que sabe de lo que habla, pero si tú no tienes mucha idea de redes sociales, es posible también que no sea tan experto como dice. El mundo del social media es relativamente nuevo y está lleno de vendedores de humo, pero ¿cómo asegurarte de que tu nuevo empleado es de verdad bueno?

  1. Investiga su experiencia previa. A no ser que sea muy joven, no puede llevar toda su carrera dedicándose a las redes sociales. Los mejores candidatos son los que tienen experiencia en marketing o en temas de desarrollo de negocio, además de tener un claro control tecnológico de las herramientas con las que trabajan.
  2. Mira sus redes sociales. Nada más fácil: un experto en social media que no tiene seguidores en Twitter (de verdad, no bots) o cuyos posts en Facebook tienen poco engagement es menos de fiar que alguien que tiene una presencia fuerte en redes.
  3. Comprueba las páginas de sus anteriores clientes. ¿Es la presencia en redes de estas empresas fuerte? Compruébalo y pídele al candidato que te explique qué hizo más o menos en cada caso, qué estrategia siguió y cómo funcionó.
  4. Lee su blog. Si lo tiene, claro, pero mejor que lo tenga. Especialmente si se va a ocupar también de actualizar el blog de tu empresa, echa un vistazo al suyo personal y pide ejemplos de artículos que hayan escrito para clientes anteriores. ¿Son los contenidos originales? ¿Está bien escrito? ¿Se nota que han investigdo el tema?
  5. Ponle objetivos. Discute con él los distintos objetivos que puede lograr alcanzar en los próximos meses y vete comprobando que lo hace. Si no llega nunca a lo hablado y pone excusas, quizá sea el momento de buscar a otro encargado.