Theresa May demanda una mayor respuesta de las tech ante el terrorismo

La primera ministra británica pide trabajo conjunto para regular el ciberespacio, frente al uso de las plataformas online por el terrorismo extremista.

El pasado sábado Londres sufría el segundo ataque terrorista en lo que va de año, el tercero en suelo británico tras el de Manchester en el concierto de Ariana Grande de hace dos semanas. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, salía este domingo a hablar ante los medios. May apuntaba que, aunque los tres ataques no estaban conectados, sí hay una tendencia que hay que detener, para lo cual son necesarios varios cambios. Uno de ellos apunta directamente al sector tecnológico.

Para la premier británica, “no podemos permitir a esta ideología el espacio seguro que necesita para reproducirse. Pero eso es precisamente lo que internet, y las grandes compañías que proveen servicios basados en internet, facilitan”. May ha insistido en la necesidad de “trabajar con gobiernos aliados democráticos para alcanzar acuerdos internacionales que regulen el ciberespacio, para prevenir la difusión del extremismo y la planificación terrorista”.

Las compañías tecnológicas no han tardado en hacerse eco de las palabras de May, como recogen The Wall Street Journal y Reuters. Twitter, por ejemplo, destacaba sus esfuerzos en el segundo semestre del pasado año, tras aceptar en mayo el código de la Unión Europea para controlar el discurso de odio. En la segunda mitad de 2016, Twitter suspendía 376.890 cuentas por promoción del terrorismo. En palabras de Nick Pickles, portavoz de políticas públicas en Reino Unido de la red de microblogging, “los contenidos terroristas no tienen sitio en Twitter”.

Desde Alphabet han destacado su compromiso de “trabajar en colaboración con el gobierno y organizaciones no gubernamentales para abordar estos complejos y desafiantes problemas”.

Simon Milner, responsable de política en Reino Unido para Facebook, firma un comunicado de la compañía en la que declaran su determinación a convertirse en un “ambiente hostil para terroristas”. “Usando una combinación de tecnología y revisión humana, trabajamos agresivamente para eliminar contenidos terroristas de nuestra plataforma tan pronto como seamos conscientes de ella”.

La pasada semana se filtraba un informe de la Unión Europea destacando la mejora en los esfuerzos de Facebook, Twitter y Youtube a la hora de controlar el discurso de odio en sus plataformas.