¿Móviles sin NFC? No importa, usa tu cartera digital

Estanis Martín de Nicolás, director general de PayPal España y Portugal, reflexiona sobre la falta del NFC en el iPhone 5 y las alternativas de pago móvil.

Con el reciente lanzamiento del iPhone 5 y Nokia Lumia, se ha planteado la gran duda: ¿cuándo podré utilizar mi teléfono móvil como una cartera? Lo curioso es que iPhone 5 ha nacido sin NFC, ante la sorpresa de muchos. Pero no importa.

Casi todo el mundo utiliza el término monedero móvil y monedero digital indistintamente, y también hay muchas personas que piensan que la cartera móvil sólo es posible con la tecnología NFC (Near Field Communication), que permite el intercambio de datos entre dispositivos a muy corta distancia. Es necesario aclarar estos aspectos:

1. El teléfono móvil no será el dispositivo que sustituya tu monedero. Sin embargo, será un punto de acceso importante a tu cartera digital, que residirá en la nube y estará disponible allá donde vayas.

2. NFC es solo una tecnología que permite el establecimiento de comunicación entre dos dispositivos próximos entre sí, pero no es el Santo Grial para los pagos móviles. Es simplemente una tecnología, no una estrategia.

¿Por qué las carteras móviles no son carteras digitales?

Una “cartera móvil” se refiere a un teléfono móvil, o cualquier otro dispositivo móvil, que se convierten realmente en una cartera. Todos tus datos financieros, como la cuenta bancaria y los números de tarjeta de crédito, se almacenan en el dispositivo móvil, y es necesario llevar el dispositivo consigo para realizar la transacción.

Las carteras digitales están en Internet. No están ligadas a un dispositivo específico, como un teléfono móvil, pero se puede acceder a ellas a través de una serie de dispositivos (ordenador portátil, iPad, ultrabook, Xbox, etc.) y por diversas vías. La información financiera sensible se almacena en Internet, no en el dispositivo físico.

En la cadena de establecimientos de The Home Depot en Estados Unidos ya se puede pagar sin cartera física. El cliente puede realizar el pago introduciendo su número de teléfono y el PIN con el que accede a su cartera digital. En ningún momento ha habido dinero de por medio; ni siquiera se ha tenido que acercar ningún dispositivo a un terminal. El importe se carga a nuestra cartera digital. Y esto es sólo el comienzo.

¿Por qué la tecnología NFC no equivale al pago a través del móvil?

Los pagos móviles se dividen en dos grupos principales: los que llamamos pagos remotos y los pagos por proximidad. En los primeros, el usuario no necesita estar en el mismo espacio físico que el establecimiento para utilizar su teléfono móvil como instrumento de pago. Por ejemplo, para comprar un artículo en la aplicación móvil de eBay, algo muy común hoy en día.

En los pagos por proximidad, el usuario debe encontrarse en el mismo espacio para realizar el pago. Hay muchas tecnologías disponibles: Bluetooth, RFID, una señal de audio o la tecnología NFC. Lo cierto es que NFC no es una tecnología apta para todo, ya que tiene distintos modos -que realizan funciones diferentes- y diversos niveles de seguridad. Los dos más comunes son:

NFC modo P2P: es el modo más sencillo de los que hay disponibles y solo permite realizar una conexión rápida entre dos dispositivos. Sólo identifica y conecta los dos dispositivos, porque la transacción en sí se produce “en la nube”, protegida por un cortafuegos, ya que P2P, aunque es sencillo, no es seguro.

NFC de elemento seguro: lo que hace es colocar “una caja fuerte” en tu teléfono y en ella se guarda toda la información financiera. Uno de los problemas es que la caja fuerte puede estar en cualquier parte del teléfono: en el hardware, en la tarjeta SIM o incluso en el compartimiento de la batería. Todas las empresas relacionadas de alguna manera con el teléfono y el cliente tienen un acceso potencial al elemento seguro, y todas deben colaborar para que el pago mediante NFC funcione. Este es uno de los problemas que está retrasando su adopción.

Ningún establecimiento querrá tener varios terminales de NFC para aceptar pagos de diferentes redes, que prácticamente se limitan a transmitir el número de tarjeta y el tamaño de la transacción. Estos terminales no están equipados para aceptar automáticamente los descuentos, cupones y ofertas que hacen tan atractiva la cartera digital.

Y la verdad es que mientras los operadores, fabricantes de teléfonos y empresas de tecnología están probando cada uno diferentes opciones, el consumidor está a la espera, y ve difícil prescindir de su tarjeta de crédito en un futuro próximo.

¿Por qué Apple ha evitado el NFC?

A pesar de los avances tecnológicos que permiten los pagos digitales, no va a haber una tecnología única, que sea la definitiva para consumidores y establecimientos.

Sin duda, la tecnología que se emplee en un futuro, debe ser perfecta y sencilla, sin complicaciones para el usuario. Y lo que resulta crucial es que la cartera digital, que tiene la capacidad para actuar en un entorno fluido y seguro desde cualquier dispositivo o plataforma, almacenará nuestra información financiera, tarjetas de crédito, los puntos acumulados en clubs de fidelidad de nuestras marcas favoritas, los saldos de cuentas bancarias, etc. Pero además tendrá capacidad para recibir cupones y ofertas en tiempo real, personalizadas para cada usuario, que son las que gustan a consumidores y marcas.

Las carteras digitales serán indispensables en nuestra vida diaria, nos ahorrarán tiempo y dinero. El nuevo iPhone 5 y otros smartphones serán sin duda de los primeros vehículos a los que accederemos a nuestra cartera digital, pero no los únicos.  Y si nos preguntamos qué tecnología permitirá que se establezca esa conexión, la respuesta será: ¿qué importa?