Primer accidente del primer autobús sin conductor de España

Se trata de un autobús que forma parte de un programa piloto conjunto entre la Dirección General de Tráfico, la Comunidad Autónoma de Madrid y la empresa Alsa, y no ha tenido un buen comienzo porque el vehículo de conducción autónoma ha tenido su primer accidente en su primer día de funcionamiento.

El pasado martes fue el primer día de trabajo del primer autobús de España capaz de circular sin conductor, valiéndose de la tecnología de conducción autónoma, y ese mismo día sufrió su primer accidente, una colisión por alcance del vehículo que le seguía. El choque se produjo cuando el autobús frenó de manera brusca y el coche que le seguía no pudo reaccionar a tiempo, un recordatorio de que debemos mantener la adecuada distancia de seguridad con el vehículo que nos precede.

El recorrido de este autobús de servicio público discurría por el campus de la Universidad Autónoma de Madrid y hasta el momento del impacto había mantenido sin problemas durante dos horas la ruta establecida. Tampoco se trató de un impacto con graves daños debido a la baja velocidad a la que circula el vehículo, que no supera los 20 km/h. Igualmente la velocidad del vehículo que impactó con el autobús era baja por lo que las consecuencias no pasaron de unos arañazos en el parachoques.

Un pequeño autobús pionero

El recorrido, de algo menos de 4 kms, une en un itinerario circular la estación de Cercanías de Canto Blanco y varias instalaciones del campus universitario entre las 7:45 y las 16:00. Se trata de un autobús EZ10 de propulsión 100 % eléctrica. Dispone de 12 plazas que debido a las circunstancias derivadas de la pandemia han quedado limitadas en su uso a únicamente 7.

Tampoco hubo lesiones ni en la conductora del automóvil que impactó contra la parte trasera del autobús ni en los pasajeros de este, incluyendo un asistente que supervisa el funcionamiento del autobús. Dicho asistente explicó que debido a la alta sensibilidad del vehículo y a los rigurosos sistemas de seguridad el autobús está programado para detenerse de inmediato ante la presencia del más mínimo obstáculo. Se valora la posibilidad de que dichos sistemas hubieran detectado la caída de las hojas de los árboles, propia de la época otoñal, y las hubieran interpretado como obstáculos en el camino a seguir, deteniendo por tanto la marcha.

Este autobús de conducción autónoma ya tuvo un periodo de pruebas durante los meses de enero y febrero de este año.