Samsung podría gastar 1.000 millones de dólares para reemplazar los Note 7

La semana pasada Samsung tomó la decisión de retirar su smartphone Note 7 ante los accidentes relacionados con sus baterías. La operación de reemplazo le supondrá unos 1.000 millones de dólares.

Justo cuando Samsung se encontraba en uno de sus mejores momentos, con un buen crecimiento y la ventaja de tener el mercado su último modelo de smartphone, el Note 7, con bastante antelación frente al inminente iPhone 7, la empresa coreana se ve envuelta en una gran polémica por las baterías de varios de sus nuevos terminales, que se han incendiado mientras los usuarios los cargaban.

Ante el problema, Samsung ha decidido retirar el Note 7 del mercado temporalmente, para poder subsanar el problema. Pocas veces se ha visto que una compañía tome una decisión tan radical y tan rápida, cuando lo normal es que ante fallos de este tipo muchas compañías tarden mucho más en reaccionar. Pero eso no quita de que se trate de un grave problema que no sólo supone un varapalo económico para Samsung, sino también una grave mancha en su imagen.

Según estimaciones de Credit Suisse Group AG, Daishin Securities Co. y Pelham Smithers Associates, Samsung retirará unos 2,5 millones de Note 7, y la operación completa podría suponer 1.000 millones de dólares de coste para la empresa, aproximadamente menos de un 5% de los ingresos que se estiman para Samsung este año, junto con un daño importante a su reputación.

Samsung además esperaba llegar a los 9 millones de Note 7 vendidos antes de que terminara el año, algo que se ahora complicado, no sólo porque todavía no está claro cuando volverá a estar a la venta el terminal, sino también por la llegada del iPhone 7, al que con esta polémica le han tendido una alfombra roja para triunfar en ventas.