UGT denuncia el aumento de la brecha digital

Más de 4 millones de españoles no podrán conectarse a Internet o sólo tendrán acceso a una conexión “lenta e inestable” con la nueva regulación de la CNMC.

La regulación definitiva de los mercados de banda ancha de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no parece que vaya a terminar con la brecha digital en nuestro país. Así lo denuncia el sindicato UGT, que estima que con la nueva normativa, más de cuatro millones de españoles no podrán conectarse a Internet o sólo tendrán acceso a un conexión “lenta e inestable”.

UGT señala que, según los datos de la CNMC, casi medio millón de líneas de telefonía fija no permiten conexiones de banda ancha, lo que implica que un 2,5% de las líneas de la red de cobre “jamás podrán conectarse a Internet, ni siquiera a una velocidad mínima de un 1 Mbps”.

Extrapolando esta cifra a una línea por hogar, habría 1,12 millones de españoles que nunca podrán conectarse a Internet mediante una conexión de banda ancha, “lo que les condena a ser excluidos digitales para siempre”, advierte el sindicato.

Asimismo, los usuarios de la red de cobre sufren una limitación considerable de sus prestaciones, ya que en muchos casos, la velocidad real se acerca más a los 2 Mbps que a los 10, lo que obliga a los afectados a disponer de “una velocidad ínfima y, en muchas ocasiones, inoperante”. Extrapolando estos datos, UGT estima que 2,14 millones de ciudadanos padecen una conexión deficitaria, según informa El Heraldo.

La brecha digital tiene mucho de geográfica. Sólo un 0,1% de los municipios españoles cuentan con un 100% de cobertura de banda ancha, mientras que hay seis comunidades sin ningún municipio con cobertura total de banda ancha fija: Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Galicia y Murcia.

De mantenerse esta situación, sólo una parte del territorio español, con un 35% de la población, dispondrá de acceso a varias redes de fibra, cable y cobre, mientras una gran parte únicamente tendrá la opción de conectarse a la red de cobre, lo que “redunda en la perpetuación de la brecha digital por cuestiones geográficas y económicas“.

La central sindical concluye que si no se articulan mecanismos de protección y cohesión social que enmienden estas carencias, “España se estancará en un retraso digital nefasto para nuestra economía”. Por ello, pide introducir el tema de la brecha digital y el Servicio Universal de las Comunicaciones en el debate político y regulatorio.