Las empresas declaran la guerra a los Maurice Moss

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Las tecnológicas buscan profesionales con “capacidades mixtas” mientras intentan acabar con los estereotipos sobre los profesionales de las nuevas tecnologías.

Maurice Moss es uno los personajes de la serie de culto The IT Crowd. 32 años y  un genio de la tecnología, varias páginas de seguidores en Facebook (una con casi 15.000 fans), pero ningún adolescente en su sano juicio querría ser de mayor como Moss.
Maurice Moss vive con su madre, no tiene novia (y posiblemente nunca la haya tenido) y tiene grandes dificultades para entrablar relaciones sociales. Imágenes como la de Maurice Moss son aquellas contra las que la industria ha pedido hoy acabar. Ser informático es mucho más que “ser un chico feo, gafotas”.
La mesa redonda Perfiles profesionales TIC en el mundo global, en la que se han dado cita miembros de Cisco, Everis, la Fundación Telefónica, IBM o Microsoft durante la presentación de la eSkills Week 2010, ha dejado claro dos cosas. El profesional de las nuevas tecnologías puede ser una mujer (algo que las empresas intentan transmitir a las niñas que aún no saben qué quieren ser de mayores), puede ser glamuroso, puede ser exitoso socialmente y puede ser físicamente atractivo. ¿Por qué no?
Y rompiendo con los tópicos, el profesional de las nuevas tecnologías no tiene que ser un programador. De hecho, su era ha muerto. “Ya no se buscan programadores”, ha asegurado la systems engineer manager de Cisco, Yolanda Lamilla. Ahora el profesional de las compañías tecnológicas tiene que presentar “capacidades mixtas”.
Tiene que saber de tecnología pero también idiomas, de negocios, sobre cómo dirigir a un equipo o trabajar en uno… algo que hasta ahora no está sucediendo.
Las empresas se encuentran con que los estudiantes que acaban de finalizar estudios técnicos saben mucho de tecnología pero no de otras cosas. Según explica María José Plata, de Recursos Humanos de Microsoft, el 35% de sus candidatos se caen en la terna porque ni siquiera tienen un primer idioma extranjero.
Además, a las compañías TI les cuesta, siempre según Plata, cubrir sus procesos de movilidad geográfica (los potenciales trabajadores no quieren salir de España e incluso no quieren moverse dentro de España) y las cuotas mínimas de trabajadores discapacitados o mujeres. En este último punto, al igual que la escaseza de mujeres en estudios técnicos, Plata echa mano de la sociología y recuerda que por ahora “no es lo mismo un hombre danés que uno español”.
Falta profesionales TI
Pero, y este es un enorme problema y aquí se vuelve otra vez a los tópicos y su influencia, las empresas ya tienen también problemas para encontrar a gente que sepa de tecnología. “Nuestro problema es que no hay profesionales con sólida formación técnica”, reconoce la responsable de control de negocio de canal de IBM, Ángela Ger, al tiempo que recuerda que “los jóvenes huyen de las carreras técnicas”.
En años, un profesional de las nuevas tecnologías podría ser como el lince, un ser difícil de encontrar y alguien en peligro de extinción; lo cual es a su vez un tremendo problema económico y de competitividad empresarial del propio país.
Ger explica que IBM está yendo a los colegios para mostrar que el informático es algo más que quien arregla el ordenador, enseñando el “lado humano”. Pero, ¿es suficiente?
Patricia Ferrando de RRHH de Indra lanza una propuesta casi idílica: que en cada serie haya, como hay por ejemplo en las de hospitales asistentes sociales, un informático “normal”, alguien que vaya más allá de los Maurice Moss.
María José Plata apunta por programas más atractivos de las clases escolares de informática, como hacer un blog o diseñar una web, para que los escolares vean que hay vida mucho más allá de los cables de un PC.
Los Maurice Moss del mundo podrían no tener una larga vida.
Fotografía: Channel 4

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