AWS extiende EC2 a la arquitectura ARM

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Arranca una nueva edición de AWS re:Invent en Las Vegas con los primeros anuncios ante la mirada de más de 50.000 asistentes al congreso.

Especial desde Las Vegas

No es el primer proveedor cloud que lo ofrece, pero sí lo es si atendemos al selecto grupo de los tres grandes, AWS, Microsoft Azure y Google Cloud. Amazon Web Services ha anunciado durante su congreso anual un nuevo servicio de computación basado en servidores con arquitectura ARM, adelantándose de esta forma a sus más directos rivales. Este anuncio incluye el desarrollo de un nuevo chip, el denominado AWS Graviton, que será el cerebro del servicio Amazon A1.

A partir de ahora, los clientes de EC2 podrán elegir entre servidores con arquitectura Intel x86 y los nuevos con ARM, una alternativa que, según la compañía, podría reducir los costes de computación en la nube en torno al 45 por ciento.

AWS Graviton ha sido desarrollado en los laboratorios de Annapurna, una compañia israelí que AWS adquirió hace tres años. Estos servidores pueden ejecutar sistemas operativos basados en el kernel de Linux para ARM  como Amazon Linux 2, Ubuntu o Red Hat Enterprise Linux. No obstante, la compañía asegura que pronto se incluirá compatibilidad con otros sistemas.

Según los responsables, aquellas empresas que hayan desarrollado sus servicios y aplicaciones sobre algún lenguaje basado en scripts, podrán mover estas cargas de trabajo a A1 sin necesidad de tocar una sola línea de código, lo que facilita la migración las instancias basadas en ARM. En caso de que las aplicación se encuentren ya compiladas, será necesario que los clientes hagan los cambios oportunos en el código para volver a recompilarlas de tal forma que puedan ejecutarse en la arquitectura ARM.   

Record de asistencia en esta nueva edición del AWS re:Invent, con más de 50.000 profesionales

Este nuevo servicio de computación en EC2 se ha optimizado para cargas de trabajo ligeras pero escalables, aquellas que no requieren grandes recursos de computación pero sí alta escalabilidad en caso de que sea necesaria. Es el caso de microservicios, páginas web, servicios de caché donde se ejecuta HTML estático, etc.

AWS Ground Station

Otra de las iniciativas que toman forma en este AWS re:Invent es la red de antenas terrestres que Amazon Web Services ha comenzado a desplegar alrededor del mundo y cerca de las regiones donde la compañía ofrece sus servicios cloud.

Nos referimos a AWS Ground Station, que busca romper con las limitaciones a la hora de recopilar datos de los satélites que orbitan el globo, de tal forma que, una vez recibidos desde las antenas terrestres, se puedan procesar, almacenar y analizar prácticamente en tiempo real.

Según la compañía, es relativamente sencillo lanzar satélites al espacio, pero hasta ahora existían limitaciones para construir una red terrestre de antenas que pudieran estar las 24 horas en contacto con ellos para obtener los datos que generan. El motivo más obvio, los costes relacionados con dichos despliegues a nivel mundial.

Una de las antenas que formarán parte de la extensa red terrestre para recibir los datos generados por satélites

Con AWS Ground Station, es posible hacer uso de dichas antenas desplegadas por AWS en la modalidad de pago por uso. Los datos descargados pueden pasar automáticamente a instancias de computación Amazon EC2, almacenamiento Amazon S3 y aplicar sobre ellos los servicios de analítica y machine learning disponibles en la plataforma cloud de AWS. Todo ello de forma segura y con la posibilidad de centralizar la información proveniente de múltiples satélites y antenas a la región de AWS que el cliente desee.

Así definía Charlie Bell, vicepresidente senior de AWS, el nuevo servicio AWS Ground Station de Amazon Web Services: “Los datos satelitales son increíblemente útiles para crear una amplia gama de aplicaciones, pero es muy complejo y costoso construir y operar la infraestructura necesaria para hacerlo. Hace algunos años, nuestros clientes nos pidieron eliminar ese coste y complejidad, y cuanto más pensábamos en ello, más nos dimos cuenta de que AWS, con su presencia global, estaba en una posición única para afrontar este desafío. Hoy, les brindamos a los clientes la capacidad de escalar dinámicamente el uso de la antena de su estación de tierra según la necesidad real. Y podrán llevas los datos directamente a AWS, donde pueden almacenar, analizar y transmitir productos a sus clientes de forma segura y sin necesidad de preocuparse por construir toda la infraestructura ellos mismos”.

 

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