Coronamadrid: cómo desarrollar una app en tiempo récord

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Analizamos la creación de la app Coronamadrid, un ejemplo de desarrollo en equipo y colaboración, y la privacidad de los datos que utiliza.

El pasado 18 de marzo, la Comunidad de Madrid lanzaba la web Coronamadrid.com, una herramienta con la que el organismo quiere ayudar a informar a los ciudadanos sobre el COVID-19 e incluso permitirles realizar una autoevaluación de su estado de salud y, así, descongestionar los teléfonos y servicios de asistencia sanitaria. Tan solo una semana después, llegaba la app de esta herramienta, disponible tanto para sistemas iOS y Android y que, en sus primeras 48 horas de funcionamiento, logró superar las 15.000 descargas, según datos del Ejecutivo regional.

Una app desarrollada en tiempo récord y con el trabajo en equipo como denominador común. En su creación nada menos que han participado siete compañías: Carto, ForceManager y Mendesaltaren, Telefónica, Goggo Network, Google y Ferrovial.

Un proyecto, iniciado por la Comunidad de Madrid y coordinado por el empresario Martin Varsavsky, inspirado en el éxito visto en Corea del Sur, que ha hecho un uso altamente efectivo de la tecnología durante la crisis y en el que también ha participado el Gobierno, a través de la secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial.

En definitiva, un trabajo en equipo en el que han estado involucradas en torno a 50 personas y en el que lo más importante ha sido la coordinación de todos.

Implicación y trabajo en equipo

“Para crear una app en tiempo record lo que se necesita es mucha dedicación, fuerza de voluntad y, sobre todo, mucha coordinación entre los equipos”, explica Roger Sala, Product Manager en ForceManager, la empresa española que ha se ha encargado del desarrollo de la aplicación.

Tres reuniones diarias (mañana, al medio día y tarde-noche), una dedicación media de 18 horas al día y, cómo no, aplicaciones y plataformas tecnológicas para posibilitar el trabajo de varios grupos de trabajo como si fueran uno solo.

“Nosotros, desde Force Manager no encargamos de la parte del desarrollo de la propia app pero claro eso implica también que necesitas una parte de servidores, de back end, y una parte de diseño, responsabilidad de otras empresas. Lo importante era precisamente que todos trabajásemos como un único equipo. Para lograrlo manteníamos varias reuniones al día, dónde, quién se encargaba de cada tarea, y sobre todo eran reuniones muy efectivas, donde cada uno tenía un tiempo determinado para exponer su parte y así que todos tuvieran oportunidad de intervenir… Creamos un grupo en Slack, un proyecto en Trello, donde creamos todas las tareas necesarias, se asignaban, etc”, añade Sala.

React Native fue el framework elegido para desarrollar la aplicación. “Consideramos que iba a ser lo más eficiente para el desarrollo; con el mismo código poder tener las dos versiones de la aplicación: IOS y Android. Esa elección considero que fue un acierto porque esto nos ha permitido, por ejemplo, cuando estábamos en la fase de test, validando la app, comprobando que todo funcionaba correctamente, etc. que al corregir un error se corrigiese en las dos plataformas.”.

¿La clave del éxito de este desarrollo? “Mucha seriedad, mucha implicación por parte de todos y, en la parte de QA, un equipo muy bueno, por parte de Telefónica y Ferrovial, que se entregó al cien por cien y nos dieron el máximo soporte a cualquier hora del día o de la noche para probar la aplicación y validarla”, afirma Roger Sala, Product Manager en ForceManager.

La misma opinión defiende Luis Sanz, CEO de CARTO, otra de las empresas involucradas en el desarrollo de la app de CoronaMadrid: “Gracias al compromiso de un equipo que ha estado trabajando noche y día para poder sacar el proyecto adelante, de una manera totalmente altruista. Por nuestra parte, es un orgullo poder poner nuestro granito de arena en esta lucha y ayudar a los profesionales de la salud, que al final no podemos olvidar que son los que están en primera línea de batalla”.

También en CARTO recurrieron a distintas plataformas de colaboración y gestión de proyectos: “Hemos utilizado diferentes herramientas de gestión de proyectos, de Cloud, diseño, visualización de datos y comunicación. Las más importantes: Google Cloud Platform, Google BigQuery, Firebase, CARTO, Figma, Slack, Zoom, Notion o Webflow. En concreto nosotros, toda la parte de back end, la hicimos con Firebase+BigQuery y @CARTO, claro”, explica Luis Sanz.

“Es un momento desafiante en este momento para todos, tanto a nivel personal como profesional. Esperamos que al canalizar nuestra energía y emoción en la creación de una aplicación, podamos tener un impacto significativo y ayudar a contener el coronavirus a través de nuestra tecnología”, concluye el CEO de CARTO.

También podemos leer en la propia web de Ferrovial cómo Federico Flórez, Director General de Innovación e Información de la compañía, destaca ese espíritu de colaboración que ha existido tras el desarrollo de la app: “Así será la forma de trabajar en el futuro. Con espíritu de colaboración. Ha sido una unión de empresas completamente espontánea, rápida. El trabajo ha funcionado, los equipos han funcionado y los roles se creaban sobre la marcha. No había necesidad de tener organigramas, ni procedimientos, sino que ha funcionado de manera horizontal”.

La privacidad en la app

La aplicación móvil Coronamadrid permite, al igual que la web y como indica al usuario nada más acceder a ella, “evaluar su situación de salud en función de sus síntomas; recibir instrucciones y consejos según su estado de salud; evaluar ese estado cada 12 horas y mantenerlo actualizado y ayudar y facilitar el trabajo a quienes están atendiendo las líneas de atención”, descongestionando así los métodos de comunicación sanitaria de emergencia y evitando su colapso.

Para utilizar la app (lo hacemos en primera persona) encontramos que el usuario debe introducir, en primer lugar su número de teléfono y, tras ello, activar los permisos de geolocalización del mismo, ya que, como explica la propia información de la aplicación, “necesitamos saber dónde te encuentras para poder ofrecerte las mejores medidas preventivas y de evaluación”.

En el siguiente paso, el usuario introduce su nombre completo, fecha de nacimiento, sexo, dirección, código postal, DNI y correo electrónico (opcional).

Tras ello, se responden algunas preguntas relacionadas con los síntomas que pueden estar experimentando con un simple “Sí” o “No”: si ha tenido tos seca, fiebre superior a 37,7º, dificultad para respirar, dolor muscular o síntomas gastrointestinales.

A raíz de las respuestas obtenidas, la herramienta nos recomienda un protocolo de acción lo más personalizado posible. En nuestro caso, como no ofrecemos síntomas suficientes para determinar que tenemos coronavirus, nos señala que, solo en el caso de empeorar, acudamos a un centro de salud o, en caso de emergencia, a un teléfono habilitado para ello.

En el caso de que, tras responder a todo el cuestionario, el usuario sí tuviera todos los síntomas asociados al virus, la app le dará la posibilidad de pedir ayuda médica, además de indicarle que debe permanecer en cuarentena.

Un proceso sencillo, amigable, intuitivo y realizable en apenas unos minutos.

Una información personal que ha provocado más de un debate en torno a la privacidad de los datos proporcionados. ¿Por qué el DNI? ¿Qué uso se iba a hacer de los datos y quién? ¿Por qué la geolocalización?

Desde la Comunidad de Madrid trataron de zanjar cualquier polémica y por ello, con fecha 26 de marzo, el organismo hacia pública una actualización de la política de privacidad de la aplicación en la que señalaban, como punto inicial, que el responsable del tratamiento de los datos del usuario es únicamente la Viceconsejería de Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Además, se explica que “toda la información se recogerá por la Comunidad de Madrid con fines estrictamente de interés público en el ámbito de la salud pública y ante la situación decretada por las Autoridades Públicas, a fin de proteger y salvaguardar un interés esencial para la vida de las personas”.

Respecto a la geolocalización, desde la web afirman que “la aplicación solicita acceso a la localización a la hora de registrarse y enviar autoevaluaciones. Esta información es recogida con el propósito de garantizar la calidad de los datos y su análisis epidemiológico. Se localiza cada evaluación para entender la distribución de los síntomas con datos lo más fiables posibles. Esta localización es opcional y si no es proporcionada se utiliza la dirección del domicilio proporcionada en el registro.  El usuario puede denegar el acceso a la localización, pero debe proporcionar una dirección donde se encuentra por si la administración necesitara ponerse en contacto con él y con fines epidemiológicos”.

Y añade: “la aplicación no recoge información continua de localización de los usuarios y tampoco realiza geofencing para determinar si el ciudadano se encuentra en su domicilio”.

Además, desde la Comunidad de Madrid, aclaran que “conforme a lo establecido en la normativa aplicable en materia de salud pública y protección de datos, y debido a la gravedad de la situación actual, se someterán tus datos personales a un proceso de anonimización, dirigido tanto a prevenir tu reidentificación directa, como indirecta, para tratarlos de forma anonimizada para las siguientes finalidades no directamente relacionadas con las funcionalidades de la aplicación: para finalidades estadísticas; para investigación biomédica, científica o histórica; y para archivo en interés público”.

Esto implica dar acceso a los datos de los usuarios de la app a los profesionales sanitarios, autoridades como los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado u órganos judiciales), nacionales y/o internacionales; y a los proveedores y colaboradores de la Comunidad de Madrid, así como a las empresas que estos subcontraten eso sí, con la aclaración de que “estas empresas sólo eventualmente podrán tener acceso a tus datos para llevar a cabo dichos servicios en nombre y por cuenta de la CSCM y siguiendo siempre nuestras instrucciones, y por lo tanto, en ningún momento los podrán utilizar para fines propios y/o finalidades no autorizadas”.

Respecto a quién tiene acceso a los datos, explican que “además de la CSCM, tienen acceso a tus datos personales, los profesionales sanitarios y las autoridades con las que colaboramos y nos relacionamos para el cumplimiento de las finalidades arriba indicadas. El acceso a tus datos, que proporcionamos a estos terceros, es siempre para finalidades lícitas y sólo durante el periodo de tiempo estrictamente necesario para ello”.

Y un dato más: “Tanto el almacenamiento como el resto de las actividades del tratamiento de tus datos estarán siempre ubicados dentro de la Unión Europea, de conformidad con la normativa de protección de datos vigente”.

Consultado al respecto, el jurista Sergio Carrasco, explica: “Tras los cambios realizados en la política de privacidad sí que cumple con las previsiones de la ley de protección de datos, especialmente con las amplias competencias que ostentan los entes públicos competentes en materia de salud en una situación así y se puede observar cómo se ha reforzado especialmente la información sobre los datos que se tratan, y la participación de terceros”.

Como apunta Carrasco, en el lanzamiento, la política de privacidad dejaba abiertas algunas dudas que con esa actualización “se subsanaron en su gran mayoría, añadiendo bastante información, y es que el consentimiento de lo usuarios debe ser informado”.

Lo que no deja dudas es del trabajo en equipo que ha permitido el desarrollo de Coronamadrid en tiempo recórd, ejemplo gráfico del poder de la tecnología y de su valor.

Un dato lo demuestra: 260.000 personas ya han realizado auto-evaluaciones de COVID-19 a través de la web y app móvil.

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