Los deepfakes, una amenaza para las elecciones de Estados Unidos

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Realizar deepfakes cada vez es más sencillo y ya se están utilizando para crear vídeos y audios suplantando la identidad de políticos como Joe Biden, presidente de EE.UU.

La tecnología deepfake no para de evolucionar y cada vez se obtienen mejores resultados, haciendo que distinguir la realidad de la ficción sea realmente complicado.

Además, realizar deepfakes suplantando la imagen o la voz de cualquier persona es ahora mucho más sencillo que hace apenas unos años, ya que existen miles de herramientas accesibles a cualquiera.

Check Point Software Technologies asegura que en plataformas como GitHub existen más de 3.000 repositorios relacionados con la tecnología deepfake. Asimismo, Telegram alberga más de 400 canales y grupos que ofrecen servicios deepfake, desde bots automatizados que guían a los usuarios en el proceso hasta algunos personalizados.

Además, están al alcance de cualquiera, ya que los precios son muy asequibles. La compañía de ciberseguridad indica que crear un vídeo puede costar entre 2 y 100 dólares, dependiendo de su complejidad.

Así pues, lo que comenzó siendo un divertimento, ahora es algo que puede ser muy peligroso. Hace poco hablábamos de los casos que estamos conociendo de deepfakes pornográficos, por ejemplo.

Pero hace ya algún tiempo que fijábamos nuestra atención en este asunto y advertíamos acerca del potencial de estas herramientas para dañar la imagen de una marca o de una persona o urdir una manipulación política.

Y también analizamos las posibilidades que brinda la tecnología para tratar de detectar automáticamente los deepfakes, como las herramientas que ponen a disposición de los usuarios Microsoft, Amnistía Internacional, InVID o Truepic,

Los deepfakes, una amenaza para la democracia

Check Point indica que la facilidad de acceso y uso de estos servicios supone una amenaza creciente tanto para la transparencia de las elecciones como para la confianza fundamental en la que se deberían construir las instituciones democráticas.

La compañía explica que este tipo de campañas no es obra de individuos que actúan en solitario, sino que suele tratarse del esfuerzo coordinado de un gran número de estafadores y ciberdelincuentes que tejen una compleja red de desinformación y manipulación, complicando la protección de la integridad electoral.

Una de las técnicas de deepfake más utilizadas es la clonación de voces, creando réplicas de gran precisión. Check Point afirma que es una técnica más fácil de producir y de compartir que los deepfakes de vídeo, pero advierte que es realmente efectiva a la hora de difundir desinformación.

Y ya se está usando. Por ejemplo, el pasado mes de enero se distribuyó una llamada automática en la que se escuchaba la voz falsa de Joe Biden, el actual presidente de Estados Unidos y candidato a las próximas elecciones, en la que incitaba a los habitantes de New Hampshire a no votar.

Como respuesta a ello, Estados Unidos ha prohibido las llamadas automáticas generadas por IA, reflejando de la creciente preocupación por la manipulación digital y su impacto en las elecciones.

La compañía de ciberseguridad reseña que es imprescindible que se tomen medidas legislativas, soluciones tecnológicas, además de promover la conciencia pública. En este sentido, insiste en que los ciudadanos deben estar atentos al contenido con el que interactúan y confiar exclusivamente en información de fuentes confiables y oficiales, así como tratar de no compartir noticias desactualizadas o poco fiables.

“El desarrollo de la IA y de tecnologías como la deepfake nos ha vuelto más escépticos que nunca, y es lógico cuando hasta la democracia, el pilar fundamental sobre el que se estructura nuestra sociedad forma parte de esta realidad”, afirma Eusebio Nieva, director técnico de Check Point Software para España y Portugal.

“Desde el ámbito de la ciberseguridad estamos tratando de dar respuesta a estos fraudes y de desentrañar los caminos de los atacantes, pero también es fundamental que la ciudadanía sea consciente del poder de la desinformación y sea cautelosa y precavida con las noticias que recibe”, añade.