Google paga 5.000 millones de dólares para resolver una demanda colectiva

Los usuarios denunciaban que la compañía los había rastreado incluso cuando usaban el modo privado de su navegador Chrome.

Google se ha aflojado el bolsillo y va a repartir un generoso ‘aguinaldo’. La compañía de Mountain View ha llegado a un acuerdo para desembolsar 5.000 millones de dólares por temas de privacidad.

Con este pago la empresa de la gran G resolvería una demanda colectiva en EE.UU por haber invadido la privacidad de los usuarios al seguir rastreándolos cuando estos seleccionaban el modo privado en Chrome.

Según informa BBC, la jueza de distrito estadounidense Yvonne González Rogers suspendió este jueves la vista pendiente en California, después de que los abogados revelaran que habían llegado a un acuerdo preliminar con la firma tecnológica.

A principios de año la jueza Rogers había rechazado la oferta de Google para que se desestimara el caso, diciendo que no podía aceptar que los usuarios dieran su consentimiento para permitir que la empresa recopilara información sobre su actividad de navegación.

El resto de detalles referentes al acuerdo alcanzado no han trascendido de manera pública por el momento.

La demanda colectiva fue presentada en 2020 y afirmaba que Google había rastreado la actividad de los usuarios incluso cuando configuraban el navegador Google Chrome en modo incógnito y otros navegadores en modo privado.

En su momento la empresa de Mountain View reconoció que esta recopilación del historial de búsqueda, incluso en la opción de visualización privada, había ayudado a los propietarios de páginas web a “evaluar mejor el rendimiento de su contenido, productos, marketing y más”.

El tema es que pese a ser un modo que hace alarde de su privacidad, muchos datos de navegación todavía eran considerados por herramientas como Google Analytics.

La cuesta de diciembre

Este mes de diciembre le ha salido bastante caro a Google. En sus primeros días reveló que pagaría 700 millones de dólares para resolver una demanda presentada por un grupo de estados de EE.UU, que acusaron a la firma de anular la competencia de su Play Store en dispositivos Android.

Pocos días antes, había perdido su batalla judicial en el país norteamericano contra el desarrollador de Fortnite, Epic Games.