Microsoft elimina el arbitraje en casos de acoso sexual o por razón de género

La compañía retira una cláusula que obligaba a que este tipo de denuncias se solucionase de modo privado.

En los últimos tiempos, casos como el de las actrices que han denunciado al productor de Hollywood Harvey Weinstein han llevado a que salgan a la luz numerosas situaciones de acoso sexual o por razón de sexo en un gran número de industrias. La tecnológica, donde el número de mujeres es bastante inferior al de hombres, no ha sido una excepción. De hecho fue una de las que inició el creciente movimiento de denuncia, ya que fue el caso de la ingeniera Susan Fowler el que destapó la cultura corporativa sexista de Uber.

En Estados Unidos, donde se iniciaba esta corriente que ha acabado por tener alcance global, se están comenzando a ver los primeros esfuerzos para plasmar en medidas legales la lucha por la visibilización de estos casos. Recientemente se ha introducido la Ending Forced Arbitration of Sexual Harassment Act, un proyecto de ley destinado a terminar con la práctica de las empresas de solucionar las denuncias por este tipo de acoso mediante arbitraje privado, que contribuye al silenciamiento de las situaciones, y que muchas tienen reconocida por contrato.

Ahora, Microsoft ha anunciado que implantará esta nueva política, aún cuando todavía no ha sido aprobada en las cámaras, garantizando que toda persona que sufra esta situación y la denuncie podrá tener un proceso público. 

 Su presidente y máximo responsable legal, Brad Smith, explica que, pese a que no había implementada una medida general de arbitraje sobre acoso sexual en la empresa, sí que había “cláusulas contractuales que requieren arbitraje previo a la disputa para reclamaciones de acoso en los contratos de empleo para un pequeño segmento de nuestra población de empleados”. Esta es la disposición que han eliminado de forma fulminante. 

Según el presidente de Microsoft, “las voces de la gente deben ser escuchadas si sus problemas van a ser abordados”.