MWC 2021, el año de las paradojas

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Analizamos la edición de un MWC 2021 atípico pero necesario para la industria en espera de que retome su actividad “normal” el año que viene. Estos son sus protagonistas y las principales novedades mostradas en la Fira Gran Vía, a caballo entre Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat.

Describir este Mobile Word Congress en los términos habituales, con cifras de asistencia o número de expositores y novedades más destacadas, sería desvirtuar un evento en el que las métricas se reducen básicamente a “poco o muy poco”. Si tuviéramos que dar una métrica que describiera este MWC, sería la de la “relación señal / ruido” entendida como la relación entre el número de personas que han asistido porque eran parte de la organización, personal de los stands o personal de seguridad y el número de personas que han asistido como visitantes, incluyendo en este apartado a los speakers. Si no los incluyésemos, tendríamos cifras bastante pobres.

La realidad es que en este evento, si se llegan a conocer la cifras reales, los asistentes de verdad serían muy pocos. Así, en el estand de Orange, el primer día por la tarde, casi a la hora de cerrar, uno de los encargados de hacer demos en las islas con las diferentes tecnologías mostradas al público, que solo hablaba francés o inglés, decía que mi demostración era la primera que iba a hacer en inglés. Es decir, las anteriores las había hecho en francés, para personas posiblemente relacionadas con la propia Orange.

Un evento endogámico, con una excepción

El segundo elemento que caracteriza a la “demografía” de este evento es la endogamia: muchos de los visitantes han sido los propios directivos y delegaciones de las empresas visitando los pabellones y estands de sus empresas. La norma era ver a los estands vaciós la mayor parte del tiempo, con personal bastante aburrido y con escasas novedades dignas de mención. En muchos casos se reutilizaron demostraciones tecnológicas conocidas ya. En otros se mostró básicamente lo primero que tendrían a mano para montar un pabellón casi a última hora.

Es probable que muchos de los trabajadores del MWC este año hayan sido contratados a última hora. Si el evento se cancelaba, era poco inteligente tener al personal contratado y formado con antelación. Y, hablando con algunos de los trabajadores, confirmaban este punto.

Eso sí, hay una excepción. Mejor dicho, dos. La primera es el evento paralelo 4YFN, que este año se movió a Fira Hospitalet a uno de los pabellones del “main floor”. Este evento ha funcionado tan bien o incluso mejor que en pasadas ediciones. Los expositores, además estaban encantados con la idea de formar parte del evento principal, y no se un evento paralelo y fuera de la feria propiamente dicha.

4YFN, de segundo plato al menú principal

4YFN es un evento que podríamos calificar, simplificando algo, como un evento de networking extremo en el que centenares de emprendedores se congregan para mostrar a los inversores y captadores de talento sus proyectos en áreas tan diversas como la movilidad, el IoT, la salud, la industria, el desarrollo de software, los recursos humanos, la electrónica de consumo, el marketing, el diseño, la IA o la energía, por nombrar algunas de las áreas de actividad cubiertas por estos desarrollos.

Este evento es un escaparate para muchos emprendedores, universidades o empresas pequeñas, que ven la oportunidad de encontrar financiación para sus proyectos o plataformas para llegar al mercado. Y esta edición ha funcionado muy bien. Tanto, que en la hora punta del segundo día, parecía incluso que estábamos en un MWC convencional.

Las sesiones plenarias y los espacios reservados para networking entre inversores y emprendedores estaban a rebosar la mayor parte del tiempo y se notaba una actividad frenética.

Es un evento que no vive de las visitas internacionales, todo sea dicho. Es un evento básicamente nacional, con presencia internacional, por supuesto, pero el peso de 4YFN es el negocio local. Los bancos, de hecho, han estado presentes en esta edición de un modo más visible que en anteriores ocasiones.

Así pues, podemos decir que 4YFN ha sido un poco el “salvador” del evento MCW 2021. De segundo plato en otras ediciones ha pasado a ser el menú principal de esta edición. Ojalá GSMA reconozca este mérito en futuras ediciones y convierta a 4YFN en un protagonista del “main floor” de futuras ediciones.

TelcoDR Cloud City: el participante misterioso de este MWC 2021

Si antes de este evento nos preguntasen quién es TelcoDR, posiblemente muchos se quedarían con cara de “¿por quién me estás preguntando?” DR son las siglas de Danielle Royston. Investigando un poco, hemos encontrado (no es información secreta ni mucho menos, tan solo se trata de una “recién llegada” al mundo de las telcos) que la empresa de Danielle Royston se dedica a negocios como los de consultoría de alto nivel. Y sabemos que compró hace poco una empresa llamada Totogi, que tampoco se conocía, que se encarga de desarrollar software para crear plataformas de gestión de Telcos que funcionen sobre la nube pública.

Este software consiste en APIs que permiten diseñar a las operadoras dashboards para la creación de “chargers”, conectando con infraestructura de telecomunicaciones alojada en servidores de nube pública como los de AWS, en detrimento del uso de infraestructuras de nube privada que Danielle califica como #fakecloud. Llamamos “charger” a las plataformas que llevan cuenta del tráfico de datos, consumo de recursos en llamadas de voz o mensajes o consumo de datos de plataformas de streaming.

Danielle parece que quiere convencer a las telcos (primero a las más pequeñas) de que es mucho más inteligente mover sus plataformas charger a la nube pública usando las herramientas de Totogi para conectar con la nube, que en este caso parece que es la de AWS, aunque en teoría podría llevarse a cualquier otra nube pública.

Lo paradójico, y casi perverso, es que TelcoDR ha ocupado el pabellón 2, donde antes se ubicaba Ericsson. En principio, TelcoDR haría bastante daño a parte de las áreas de negocio de empresas como Ericsson que ofrecen también, aparte de los equipos de radio, infraestructura onpremise para las operadoras. A rey muerto, rey puesto, se suele decir.

El pabellón de TelcoDR es de los “de antes de la pandemia” y copia a Ericsson en casi todo: catering a todas horas, entrada libre sin cita previa, multitud de azafatas y azafatos, zonas de demostración orientadas a explicar con todo lujo de detalles lo que se pretende hacer y una zona de demo inmersiva, que bien podría ser un estand en sí mismo, realizada con un cuidado y esmero excepcional. Además, han traído a cantantes como Rosario Flores y Bon Jovi para animar el fin de fiesta de cada jornada.

Probablemente, a falta de cifras oficiales, TelcoDR ha sido el participante con mayor presupuesto en la feria.

Telefónica, Orange, ZTE, Huawei y los pabellones institucionales

Aparte de 4YFN y TelcoDR, podemos destacar la presencia de otras empresas en el MWC. Concretamente Telefónica (Y Wayra en la parte de 4YFN), Orange, ZTE y Huawei con una presencia generosa en espacio. Este año no ha habido stands grandes realmente, salvo los mencionados.

Telefónica ha mostrado ejemplos en áreas como el entretenimiento digital para el hogar, así como soluciones para la industria alrededor del IoT y el BigData, como la de “Deportes 4.0 donde, a través de unas espinilleras conectadas, se puede registrar el movimiento de cada jugador así como parámetros biométricos como la temperatura o las pulsaciones, así como parámetros deportivos como la velocidad, la potencia de chute, la fatiga, etcétera.

De este modo, entre otras utilidades, se pueden crear plataformas de realización automatizada en la que las cámaras siguen la acción de forma automatizada.

También ha mostrado demostraciones de cultivo hidropónico automatizado usando sensores y cámaras gestionadas por plataformas de IoT, así como plataformas de mantenimiento predictivo industrial.

Orange también ha estado presente con un pabellón bastante “al uso”, aunque las demostraciones “principales” para la prensa, se han basado esencialmente en tecnologías conocidas y desde una perspectiva “teórica” más que aplicada a los negocios realmente.

ZTE mostró una camiseta conectada con sensórica basada en materiales textiles y sintéticos, pero sin metal alguno, lavable. También mostró equipos de red 5G y terminales más wearables. Huawei tenía un estand en el Hall 1, bastante generoso en tamaño, pero con acceso solo por invitación salvo un par de islas en la parte de afuera con productos de la división de consumo como los Huawei Watch 3 o los Mate 40 Pro, equipos Matebook o tabletas MatePad sin olvidar a los auriculares FreeBud 4.

En la parte de los “grandes pabellones” tenemos a los institucionales como los de España (SpaiÑ) y Cataluña, más los de países como Corea, Israel, Letonia, o ciudades como Berlín.

Los pabellones institucionales ocuparon una parte importante de la Feria, por lo que realmente el espacio “con chicha” ha sido más reducido que los 3 Halls que ha ocupado esta edición.

Las tendencias

Si tuviéramos que destacar alguna tendencia, esa sería el IoT. El Internet de las Cosas está completamente adoptado por la industria con aplicaciones en infinidad de campos. El IoT se apoya de la conectividad, por supuesto, y es el catalizador para otras tendencias como el Edge Computing; cuantos más datos se capturan, más necesidad hay de procesarlos tan cerca de la fuente como sea posible, para lo cual se despliegan soluciones Edge de computación “en el extremo” que actúa como intermediaria de la computación en la nube.

Cloud computing, especialmente con la llegada de TelcoDR, ha sido otra macro tendencia este evento. La sostenibilidad se integra en todas las áreas de aplicación, y el desarrollo de software acompaña de forma generalizada en todos los proyectos. Un desarrollo de software que se realiza de forma cada vez más habitual “contra la nube” y especialmente la pública, aprovechando tecnologías como los contenedores o las instancias serverless, en las que se factura por transacciones, llamadas a APIs o tiempo de uso de la CPU, llevando la escalabilidad a su punto álgido de beneficios para las empresas que solo pagan por lo que se usa.

El esperado 5G SA, de momento, solo tiene aplicaciones en redes diseñadas para entornos cerrados. El despliegue de 5G SA en operadoras como Vodafone o Telefónica está empezando, pero es un despliegue costoso y con aplicaciones que básicamente benefician a las empresas, por lo que, de momento, el despliegue de 5G SA se lleva a cabo en entornos específicos de uso.

La parte virtual

El MWC2021, aparte de ser físico, ha contado con una parte virtual sobresaliente. Otro tema es el uso que se le haya dado, pero hay que reconocer que el trabajo es bueno. Las Keynotes se seguían mejor online que en directo. Los espacios para las sesiones plenarias, también dentro del propio recinto, no eran especialmente amplios, aunque estaban dimensionados para este evento, claro está.

Los expositores más importantes, además, cuentan con versiones virtuales, como la de Telefónica, en la que es posible hacer un recorrido por el stand casi como si estuviéramos allí.

La parte virtual se combinaba con la presencial en stands “people-less” en los que las personas físicas se sustituyen por tabletas configuradas para hacer videollamadas con los responsables de cada demostración en otro país. Curioso, pero real.

Las anécdotas

Aparte de estos stands con tabletas y videollamadas, también había pabellones “Stuff-less” o sin cosas. Algunos solo contaban con la presencia de una persona sentada en una silla en un stand vacío. Otros pabellones como el de accenture, ofrecían una experiencia estética con pantallas emitiendo vídeos inspiracionales en un espacio más propio de una galería de arte que de un MWC.

OOKLA tenía stand, pero a última hora lo cerró con un mensaje de disculpas por no estar físicamente este año. ZTE o Israel, usaron solo la mitad del espacio contratado, dejando la otra mitad para sillas y mesas.

En el stand de TelcoDR, el martes por la mañana llegó la CEO Danielle Royston, y el personal del stand se organizó en forma de pasillo de bienvenida cerrado al público que tuvo que esperar a que llegara la CEO para acceder al recinto. Todo un gesto mesiánico que no sabemos muy bien cómo interpretar.

No ha habido colas en ningún momento, salvo para entrar al concierto de Bon Jovi en el stand de TelcoDR (de nuevo). Un MWC sin colas es, en sí mismo, una anécdota.

La entrada este año, para un español, costaba 23 euros gracias al descuento del 95% que se aplicaba a los españoles que quisieran visitar la feria.

El pabellón para hacer los test rápidos eran los más “creepy” de la feria. El personal con equipamiento de protección sanitaria imponía bastante respeto. Además, al estar prácticamente vacío, la sensación era apocalíptica.

Muy pocos extranjeros visitantes: casi todo el mundo a pie de feria hablaba español. Solo los expositores eran mayoritariamente extranjeros. Es de destacar el pabellón de Corea: cada isla de demostraciones tenía a una persona coreana capaz de hablar castellano a la perfección. Era gracioso empezar conversaciones en inglés para, al cabo de un rato notar que la otra persona era española también.

Elon Musk tuvo presencia “virtual” en el evento, capturando una gran atención. De hecho, también había cola en la entrada de la sesión plenaria, aunque realmente no estaba él físicamente, al ser una videollamada en directo.

Un evento histórico y necesario

Con todo lo que ha tenido este MWC 2021 de extraño y “pequeño”, una vez visitado se encuentran detalles que hacen pensar que era un evento necesario: 4YFN ha sido, a falta de cifras oficiales, un éxito en tiempos de pandemia, y la irrupción de TelcoDR, si se consolida la filosofía de la nube pública como “lugar” para la infraestructura de red de los operadores, puede ser un “cambio de conversación” como dice Danielle Royston de gran trascendencia en el mundo de las telecomunicaciones.

Ahora solo queda esperar al año próximo para ver cómo se (re)define MWC 2022. La tecnología ha dado un giro importante en este último año y medio. Y el MWC es un reflejo de ello. El propio “asalto” a nube armada de TelcoDR no deja de ser más que el reflejo de una tendencia que ha ido creciendo en la sombra en este tiempo en el que únicamente parecía que se hablaba de la pandemia.

También puede ser que sea un “bluff” y que TelcoDR sea una empresa “caza inversores” para aprovechar el momento y luego desaparecer. Habrá que estar atentos y poner en el radar a esta tendencia y a esta empresa.

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