A fondo: ¿Qué ofrece la nueva generación de Intel Core para entornos corporativos?

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Los procesadores Intel Core vPro para la empresa cumplen sus primeros meses de vida aportando avances en seguridad, productividad y rendimiento.

El PC no está pasando por el mejor momento de su historia. Tras años de liderazgo, los ordenadores de escritorio e incluso las alternativas portátiles han visto cómo las capacidades móviles de tabletas y smartphones les comenzaban a ganar la partida. Cómo entregaban un valor añadido a esa productividad, ese rendimiento y esa potencia que ellos habían estado encarnando durante tanto tiempo, y se convertían en sustitutos de garantía. Pero el PC aún no está muerto. El PC está evolucionando, siguiendo la estela marcada por sus propios competidores. “Los PC todavía son capaces de cumplir en sectores en los que los smartphones y las tabletas no pueden, con pantallas más grandes, teclados ergonómicos, mayor almacenamiento y procesadores de ordenador más potentes”, tal y como advierte la vicepresidenta de investigación de Gartner, Tracy Tsai. Esta consultora apunta a los juegos y al Internet de las Cosas como dos áreas de rentabilidad futura para las computadoras. Un tercer pilar son los ultramóviles, los dispositivos híbridos que fusionan bajo un mismo caparazón diferentes mundos.

Esta evolución del PC hacia los gadgets que se pueden transformar en ordenador clásico o tableta táctil, según las necesidades de quien lo usa, se deja notar en los distintos componentes que se esconden en su interior, empezando por los procesadores. Empezando por los Intel Core. A principios de 2016, Intel anunciaba la sexta generación de procesadores Intel Core vPro, dispuesta a “transformar el espacio de trabajo” y seguir liderando el mercado mundial de chips. Los nuevos Core están pensados para introducirse en ultrabooks y los apreciados dos-en-uno, además de combinarse con sobremesas todo-en-uno y mini PCs, de fabricantes como Acer, Asus, Dell, Fujitsu, HP, Lenovo, Panasonic y Toshiba. Ahora que estos chips de la conocida compañía de Santa Clara van a cumplir su primer medio año de vida, merece la pena profundizar en sus características y repasar cuáles son las ventajas concretas que ofrecen a la empresa.

La funcionalidad más destacada de la última gama de Intel Core para entornos corporativos es la seguridad incorporada de forma nativa en el hardware. Esta sexta generación viene con Intel Authenticate, una solución orientada a proteger la identidad en el sector profesional más allá de las contraseñas. Intel Authenticate funciona manejando múltiples factores simultáneamente. Por una parte, trabaja con algo que se conoce y, por otras, con algo que se posee y con algo que se es. Esto quiere decir que mezcla desde un número de identificación personal con el que reconocer al empleado que se quiere autenticar hasta un código enviado a su teléfono móvil y su huella digital. En su día, el vicepresidente y director general de la división Intel Business Client, Tom Garrison, ya destacaba que con las capacidades de seguridad mejoradas por hardware contribuyen “a que los PCs más recientes se conviertan en parte integral de la solución de seguridad global de la empresa, por lo que los usuarios están más seguros y son más productivos que antes”. Ése es un beneficio a tener en cuenta, porque contribuye a la lucha contra fallos de seguridad, brechas de datos y pérdidas de reputación. No en vano, muchas veces los ciberdelincuentes acaban accediendo al sistema tras hacerse con las credenciales de algún trabajador.

Mientras, para avanzar en productividad se recurre a Intel Unite y Small Business Advantage (SBA). Para temas de videoconferencia, es posible conectarse a reuniones sin recurrir a adaptadores ni elementos externos, interactuar con contenido en tiempo real en remoto y participar al instante utilizando proyectores y pantallas ya existentes y huyendo de las inversiones masivas de infraestructura, sólo con un PC con VPro. Aquí también hay que añadir la tecnología Pro WiDi basada en Miracast para una oficina libre de cables. En el caso de las pymes, el trabajo del equipo de TI es cubierto por una herramienta de monitorización que permite aplicar actualizaciones automáticas, gestionar backups, bloquear dispositivos USB, compartir archivos e incluso chatear. Se trata de un plus de productividad, pero también de colaboración entre los diferentes miembros de la plantilla. A pesar de que comprarse un 2-en-1 con vPro en su interior puede suponer una inversión inicia mayor que optar por PC y tableta por separado, Intel asegura que a la larga se ahorra. En tres años, habla de 1.000 dólares por usuario ahorrados por soporte, protección, software y gestión.

¿Y qué pasa con el rendimiento? Según los cálculos aportados por Intel, esta sexta generación aporta hasta 2,5 veces más rendimiento, triplica la autonomía de los equipos y multiplica hasta 30 las prestaciones gráficas. Es decir, en comparación con dispositivos que tienen ya cinco años de vida y se encuentran todavía en los despachos de muchos negocios. El hecho de prolongar la duración de la batería hasta tres veces implica que los nuevos ordenadores pueden funcionar sin cargas adicionales unas 10 horas. Otro número del que presumen los nuevos Intel Core para la empresa es el medio segundo que tardan los equipos en reanudarse desde el modo reposo, lo que los vuelve cuatro veces menos lentos. Aparte, cuentan con soporte para contenido de resolución 4K, funcionan con el estándar Thunderbolt 3 y puertos USB Type-C favoreciendo transferencias de datos a 40 Gbps y hasta cargas de terminales, admiten la experiencia absorbente de las cámaras Intel RealSense y se combinan con el sistema operativo Windows 10 de Microsoft. Así, los chips de Intel han sido diseñados para que todo vaya bien con Cortana, Microsoft Edge, Trusted Boot, Device Guard, la función Continuum, la autenticación biométrica, los escritorios virtuales, las apps universales o la multitarea.

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