A fondo: Fitbit Sense, primer ‘smartwatch’ con sensor de actividad electrodérmica

Ayuda a controlar los niveles de estrés físico y mental. Fitbit también defiende el uso de los ‘wearables’ para “la detección temprana de enfermedades contagiosas” como el coronavirus, al registrar cambios en métricas como las frecuencias respiratoria y cardiaca.

Smartwaches y pulseras de actividad se han popularizado durante los últimos tiempos para cuidar de la salud de las personas. Por esa senda ahonda Fitbit con su último lanzamiento: el del reloj Fitbit Sense.

Sense ya está disponible para reserva por 329,95 euros, aunque no llegará de manera definitiva al mercado hasta finales de septiembre. Lo hará con la etiqueta de “smartwatch de salud más avanzado” de todos los que ofrece Fitbit.

Su gran novedad es un sensor EDA de actividad electrodérmica, el primero que se incorpora a un dispositivo de este tipo para controlar los niveles de estrés físico y mental a los que se enfrenta la gente hoy en día.

Product render of Fitbit Sense, front view, in Lunar White and Soft Gold stainless steel.

Este sensor mide la actividad electrodérmica directamente en la muñeca de quien lo lleva puesto. Es capaz de detectar pequeñas variaciones eléctricas en la piel y entender cómo responde el cuerpo a ciertos factores que pueden elevar el estrés, así como a sesiones de meditación y relajación para evitar problemas de salud derivados de episodios de ansiedad como la hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares o incluso depresión.

Para ello, se puede combinar su uso con las sesiones guiadas de Mindfulness de la aplicación de Fitbit. Esta capacidad de gestión del estrés ha sido desarrollada por los expertos de la compañía en colaboración con especialistas de instituciones académicas.

Fitbit calcula el nivel de estrés en relación con ciertos datos de salud como la calidad del sueño o la actividad. Y, a partir de ahí, ofrece recomendaciones para combatir sus efectos y ejercicios de respiración.

Product render of Fitbit Sense, back view, in Lunar White and Soft Gold stainless steel.

Pero eso no es todo. Fitbit Sense se vuelca con el cuidado de la salud gracias a su tecnología de seguimiento de la frecuencia cardiaca y una aplicación para realizar electrocardiogramas. Esta aplicación busca de signos de fibrilación auricular con solo colocar los dedos sobre el anillo que rodea su esfera durante medio minuto. Ofrece lecturas descargables para compartirlas con el médico y emite alertas personalizadas si detecta bradicardias o taquicardias.

Además, gracias a un sensor de temperatura cutánea permite registrar cambios que revelen procesos febriles o el comienzo del ciclo menstrual. En vez de limitarse a una toma momentánea de la temperatura, monitoriza variaciones a lo largo de toda la noche.

Y el nuevo panel de Métricas de Salud del servicio Fitbit Premium, incluido en Sense con una prueba gratuita de seis meses, monitoriza las frecuencias respiratoria y cardiaca y la variación de tiempo entre latidos, así como de la temperatura de la piel. También ofrece datos sobre los niveles de oxígeno en sangre.

Product render of Fitbit Sense, band separating view, in Carbon and Graphite stainless steel.

Esto lleva a Fitbit a encontrarle utilidad a su nuevo dispositivo en plena pandemia de coronavirus. “Las primeras conclusiones de nuestro estudio sobre la COVID-19 sugieren que los dispositivos Fitbit detectan cambios en algunas métricas disponibles en el nuevo panel Premium, como la frecuencia respiratoria, la frecuencia cardiaca en reposo y la variabilidad de la frecuencia cardiaca, coincidiendo con el inicio de los síntomas de la COVID-19, y en algunos casos incluso antes”, indica la compañía.

 

“Creemos que los wearables pueden desempeñar un papel importante en la detección temprana de enfermedades contagiosas, actuando como un sistema de alerta temprana para nuestros cuerpos, lo cual es crucial para frenar la propagación de la COVID-19 y entender mejor la progresión de la enfermedad”, señala Eric Friedman, cofundador y CTO de Fitbit.

“Más de 100 000 usuarios de Fitbit se han unido al estudio hasta ahora y hemos constatado que podemos detectar casi el 50 % de los casos de COVID-19 un día antes de la aparición de los síntomas con un 70 % de eficacia”, asegura. “Esta investigación es muy prometedora para ayudarnos a entender y detectar la COVID-19, pero también puede servir como modelo para otras enfermedades en el futuro”.

Product render of Fitbit Versa 3 and Sense, flat bands view, in black.

Fitbit Sense incluye, a mayores, GPS, diferentes modos de ejercicio, tecnología SmartTrack, puntuación de capacidad aeróbica, capacidad para responder a mensajes y llamadas a través del asistente de voz de Google o Amazon Alexa, pagos sin contacto y una batería que dura más de seis días.

Este smartwatch no llega solo. Fitbit también ha anunciado el reloj Fitbit Versa 3 valorado en 229,95 euros y la pulsera Fitbit Inspire 2, de 99,95 euros.