Uber aprueba la participación multimillonaria de SoftBank

El acuerdo abre la puerta a una inversión de 1.000 millones de dólares y a la compra de acciones por valor de 9.000 millones.

Son días de cambios en Uber. La semana pasada la compañía sellaba el alejamiento de las políticas corporativas impuesta por su exCEO, Travis Kalanick, con la aprobación de unas nuevas normas culturales. El actual consejero delegado de la compañía, Dara Khosrowshashi, lo certificaba en su primera intervención pública tras asumir el cargo: ha llegado Uber 2.0.

Este cambio viene con algo más que novedades en la cultura interna. La junta directiva de Uber ha aprobado la oferta de la corporación japonesa SoftBank de hacerse con una participación multimillonaria en la plataforma de ride-sharing, que en total podría ascender hasta los 10.000 millones de dólares.

La propia Uber lo ha confirmado en un comunicado, que recoge la agencia Bloomberg, en el que ratifican que han “llegado a un acuerdo con un consorcio liderado por SoftBank y Dragoneer en una inversión potencial”.

El total de la operación se repartiría en dos movimientos. Por un lado, una inversión de aproximadamente 1.000 millones de dólares, liderada por la propia SoftBank junto con otras firmas. A esto seguiría en las próximas semanas una oferta para hacerse con acciones por un valor estimado de 9.000 millones de dólares. Esta adquisición podría no salir adelante de no haber suficientes accionistas en Uber decididos a vender sus participaciones en la empresa.

“Creemos que este acuerdo es un fuerte voto de confianza en el potencial a largo plazo de Uber. Tras el cierre, ayudará a alimentar nuestras inversiones en tecnología y nuestra expansión continuada en casa y en el extranjero”, explican en el comunicado. El acuerdo provocará ciertos cambios en la junta directiva, que para la empresa “reforzarán nuestro liderazgo corporativo”.

Una parte clave a la hora de que el comité de dirección de Uber llegara a acuerdo sobre la inversión de SoftBank ha sido la resolución del litigio entre Travis Kalanick y la firma de inversiones Benchmark, principales artífices de su salida de la empresa.

Enzarzados en un litigio judicial desde hace semanas, el antiguo CEO supeditaba su aprobación al acuerdo de SoftBank a que se paralizase la demanda de Benchmark. Estos accedieron a detenerla y retirarla en el momento en que se concrete la operación, después de que la junta restringiese el poder de Kalanick y les conminasen a acceder al fin del proceso.