Windows 8 incorpora protección contra el malware

Microsoft está incorporando a Windows 8 características de su Security Essentials para mejorar la seguridad del sistema operativo a nivel de arranque.

Microsoft está incluyendo una potente versión de su protección contra el malware en Windows 8. La herramienta Windows Defender ha formado parte de las últimas versiones de Windows, pero en Windows 8 incorpora algunas características de Security Essentials, el producto de seguridad gratuito de Microsoft.

Lanzado al mercado en 2009, Security Essentials ha obtenido buenas críticas, pero tiene que descargarse e instalarse por separado, mientras que a Windows Defender le han faltado algunos elementos clave para la defensa contra el malware.

Pero además de fortalecer Defender con una mejor protección antimalware y antivirus, Microsoft está trabajando para mejorar la seguridad a nivel de arranque.

En una demostración realizada en la Build, la conferencia para desarrolladores de Microsoft que se celebra estos días, la compañía ha mostrado una nueva característica llamada Secured Boot. En la demostración se intentó arrancar un ordenador con una memoria USB infectada; en lugar de cargar Windows el ordenador detectó el malware, detuvo el proceso de arranque y mostró un mensaje de advertencia de que el sistema se había visto comprometido.

La efectividad del nuevo Windows Defender y de otras medidas de seguridad será buena para los usuarios de Windows 8, aunque no tanto para las empresas que ofertan soluciones de seguridad.

Graham Cluley, consultor de la empresa Sophos, publicó ayer un post en el aseguraba que cualquier cosa que anime a la gente a proteger sus ordenadores con el último software antivirus es un plus, pero que si los usuarios tiene una protección antimalware efectiva incorporada, podrían dejar de comprar los productos de seguridad de Symantec o McAfee.

Cluley cree también que los vendedores de soluciones de seguridad podrían reaccionar a la nueva seguridad de Windows recortando los precios de sus productos o incluso acusando a Microsoft de “prácticas anticompetitivas”.